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Una estación de tren es sinónimo de ruido. La gente viene y va con sus maletas, la megafonía anuncia nuevas salidas y llegadas, los pasajeros menos previsores corren a toda prisa para no perder su tren, la gente se pierde, se reencuentra.... Un caos que milagrosamente funciona como un hormiguero. En la estación de Guadalajara-Yebes el único ruido que se escucha es el que hacen los trenes durante el par de minutos que se detienen en el andén. Después el silencio se adueña de todo. El silencio y el vacío:oficialmente, sólo ocho pasajeros utilizan diariamente esta estación.
Guadalajara Yebes es una de las paradas de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. Fue inaugurada en 2003, su construcción costó 10,5 millones de euros y ha sido fuente de polémicas desde que se proyectó. Aunque el nombre de la estación es Guadalajara Yebes, está más cerca de la segunda población que de la primera. Lo que convierte a Yebes en la parada con menos población, 300 habitantes, de la red de AVE española. La ubicación del complejo ferroviario se encuentra a 11 kilómetros de Guadalajara ciudad. En cambio, parte de la estación está dentro de terrenos de Yebes. La única forma de llegar a la estación es la carretera N320, una vía de difícil acceso y mala señalización ya que los carteles que indican la ruta hacia la estación comienzan a escasos dos kilómetros de la misma.
Pero no sólo la lejanía y la mala señalización dificultan el acceso de los usuarios a la línea de alta velocidad. Sólo un autobús comunica Guadalajara con la estación. La duración del trayecto supera los 15 minutos y ni siquiera hay servicio de ida y vuelta para todas las salidas y llegadas de trenes. Así las cosas, la única alternativa fiable que encuentran los usuarios son los taxis, aunque aquí las facilidades tampoco abundan. Su parada está igual de desierta que los andenes de la estación. Para tomar un taxi hay que llamarlo con anterioridad ya que, ante la falta de pasajeros que transportar, los taxistas no esperan en la estación. Además, paradójicamente la tarifa del taxi es superior al precio del billete de AVE: ir de Guadalajara a la estación cuesta 18 euros, el billete de alta velocidad a Madrid 13,40.
Un taxista que prefirió no identificarse explica las razones de la falta de servicio. “Para ir a la estación he de recorrer 11 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta. Si no tengo la seguridad de que voy a ‘cargar’ no me compensa. Si espero en una hora de llegada sin tener apalabrado un servicio, puedo encontrarme con que no viene nadie y tengo que esperar dos horas a la llegada del próximo tren sin la seguridad de que haya un cliente. Ir a la estación me puede suponer varias horas sin trabajar además de recorrer 22 kilómetros de vacío”.
Uno de los grandes debates sobre la situación de la alta velocidad en Guadalajara trata sobre la conveniencia o no de que esta parada cuente con servicios de lanzaderas, denominadas Avant como las que hay en otras poblaciones como Ciudad Real o Segovia. Estas lanzaderas, trenes de alta velocidad con menos servicios a bordo, circulan de forma directa entre dos paradas de la línea y cuentan con tarifas muy económicas. Frente a los 14 euros que cuesta el Guadalajara Madrid, los servicios Avant tienen tarifas de hasta nueve euros.
El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, realizó una intervención en la última reunión del Foro de Ciudades AVE en la que reclamó que el Gobierno dote a la ciudad de un servicio de lanzaderas con Madrid. El alcalde aseguró que no vale el argumento de que no existen usuarios, para lo que argumentó que la única forma de valorar cuál es la demanda potencial que existe es poniendo en marcha este servicio. Un procedimiento contrario al que se sigue.
Antes de las llegadas del Avant a otras ciudades se han realizado estudios de demanda, en el caso de los nuevos destinos, o el gran número de usuarios que ya había motivó la puesta en marcha de este servicio especial. Los últimos datos fiables indican que en 2006, el AVE en el trayecto Madrid-Guadalajara fue utilizado por 2.070 pasajeros y 1.500 en el contrario. En el mismo periodo 1.600.000 pasajeros utilizaron la línea Madrid-Toledo. En caso de Toledo son 1.145.000. Registros muy lejanos a los de Guadalajara. Fuente: Negocios.com |