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La parálisis total a la que está sumida desde hace varias semanas choca con el trabajo sin descanso, día y noche, que desarrollaron las subcontratas de la empresa adjudicataria, la UTE Imathia y Construcciones Iglesias, días antes de abandonar el tajo. La mayoría de las subcontratas, que prefieren preservar su razón social, están a la espera de cobrar a estas alturas. Y hay, al menos, dos de ellas que todavía no han cobrado nada. Las tres empresas consultadas lo tienen claro: “Como el MOPU (antiguo Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo) no paga a Imathia, nosotros no cobramos y llevamos cinco o seis meses sin ver nada”. Según uno de los responsables de una subcontrata, los gastos han aumentado con respecto al proyecto inicial porque “si los pilotes eran de 300 milímetros y 10 metros, ahora son de 500 milímetros y 15 metros de hondo”. Las sospechas llegan más allá cuando dicen que “nos estamos oliendo que pueda venir otra empresa” para terminar la obra. El mismo responsable, que asegura que son alrededor de 80.000 euros lo que le deben, dice también que “ésto se venía venir” porque la empresa adjudicataria, Imathia, “ya llevaba tiempo advirtiendo al MOPU (Ministerio de Fomento) que si no pagaba, paraba la obra” y “nosotros hemos estado ahí trabajando noche y día varias semanas” con el coste que ello conlleva. Coinciden también las subcontratas en afirmar que la existencia de una vía de agua fue, precisamente, “la gota que colmó el vaso y la excusa perfecta para parar la obra”. Parece ser que la aprobación de un modificado sería la solución ideal para “incluir ahí todos esos gastos a los que no ha llegado el presupuesto”. Otra empresa, que asegura no haber cobrado unos 40.000 euros, dice estar estudiando “ir a los juzgados”, mientras está pendiente de tener una reunión con Imathia “la semana que viene”. Otras, no tienen noticias, ni saben que va a pasar ni con sus pagos, ni con la obra.  Las obras siguen paradas y no parece que vayan a reanudarse a corto plazo “Los últimos días hemos echado muchas horas”, manifiesta otra de las subcontratas, pero “nos dijeron que había que terminarlo costara lo que costara; y ahora cuando han visto los extras se han dado cuenta de que no lo pueden pagar”. Ante todo esto, la Subdelegación del Gobierno en Guadalajara remite al Ministerio de Fomento, que guarda el mismo mutismo en el que se ha sumido ahora la empresa Imathia. No hay visos ni previsión de reanudación de las obras, o al menos no lo anuncian, por lo que queda presuponer que las negociaciones se suceden en estos días, alargándose, eso sí, más de la cuenta, con una obra empatanada en un lugar de tránsito constante de vehículos que se ha convertido en un peligroso cruce. Otros van más allá asegurando que Fomento “ha denunciado a la empresa por abandonar la obra” y que “Tráfico ha remitido un escrito cargándoles la responsabilidad de un posible accidente”. Esto ha sido desmentido tajantemente por la jefa provincial de Tráfico quien asegura que ella no ha firmado nada y que “si eso fuera cierto, yo tendría conocimiento porque la subdelegada me habría informado”. Fuente: Guadalajara Dosmil
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